2

Dejar que el talento fluya es la consigna.

Es cierto que estamos viviendo tiempos de transformación digital, pero no podemos dejar de lado el recurso más valioso: el talento de las personas. En este aspecto, existen algunas características que deberían representar la opinión general del mundo empresarial:

  • El talento es una especie que se reproduce mal estando cautivo.
  • Necesita espacios abiertos.
  • Generalmente prefiere vincularse a proyectos antes que a instituciones.
  • Se  compromete con la organización a la que pertenece en el momento, pero sobre todo con su propio desarrollo.
  • El talento es  dinámico, necesita fluir, desarrollarse o termina por estancarse.
  • Este escenario no es el ideal para quienes dirigen el talento con las expectativas puestas en el pasado, donde se esperaba que el talento se quedara indefinidamente, hasta que la empresa le rindiera un homenaje por sus años de servicio. 

Ahora los ciclos son más cortos, razón que pone nerviosos a los gestores del talento por la rentabilidad de invertir en sus talentos. ¿Invertir en un colaborador que va a buscar nuevos horizontes en cualquier momento? Lo que estos gestores no están considerando es que existe un panorama peor, no invertir en los colaboradores y su desarrollo y que permanezcan indefinidamente.

La fórmula de las compañías más avanzadas en gestión de personas, no analiza la rentabilidad de sus inversiones en talento por el retorno que obtienen en cada individuo, lo hacen de forma agregada. Se trata de que sus políticas sobre el talento ofrezcan un saldo neto positivo.

La situación es dinámica, conceptos tan acuñados como la retención del talento van quedado obsoletos. Porque al talento ya no se le retiene: se le seduce, se le ofrecen condiciones en donde desarrollar su potencial.

Estas reflexiones son parte del análisis del autor español sobre Management Javier Fernández Aguado, en su libro “Jesuitas. Liderar talento libre”.

El autor español también entrega algunas ventajas de gestionar el talento de forma más libre, sin una disciplina tan rigurosa:

Mayor grado de autonomía. Las personas incrementan su capacidad de tomar decisiones, sin depender exclusivamente de las instrucciones de un mando superior.

Mayor iniciativa. Dejemos claro que la libertad no implica un proceso anárquico. La libertad del talento incentiva seguir los objetivos de la organización, pero abriendo la puerta a nuevos caminos para alcanzarlos.

Compromiso efectivo. El motivo del talento libre para permanecer en una organización, es el proyecto mismo para el que fue reclutado, donde pondrá su capacidad y buscará su desarrollo. Por eso su compromiso es más real.

¿Necesitas ayuda en la gestión del talento en tu organización? Un consejo muy útil es buscar apoyo en la plataforma RAET, representada en Chile por 4Talent, que permite gestionar los  recursos humanos de forma integral, con un módulo especializado en  gestión del desempeño. Conócelo en 4talent.cl

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *